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Acuñaciones clandestinas Riojanas en 1826

Mariano Cohen

(Material publicado en El Reverso Nº 28, San Francisco, Junio de 2014 y publicado en esta página con la autorización del autor.)

Tiempo atrás inicié investigaciones acerca de las tempranas acuñaciones riojanas partiendo del decreto del Director Supremo Pueyrredón el 21 de mayo de 1819 creando una Callana de Fundición más un Banco de Rescates en La Rioja y una Casa de Moneda en Córdoba, la cual se sabe fehacientemente que nunca se llevó a cabo1, tema muy vasto sobre el que me explayaré en futuras publicaciones.

En medio de esto llegó a mis manos una pieza riojana de 2 soles 1826 RA, muy curiosa, ya que coincide con el reverso 14 de Janson2 pero el anverso es inédito.

Acuñaciones clandestinas Riojanas en 1826

2 soles 1826 A inédito-R14 3


Estudiando minuciosamente la pieza veo que además de una impronta curiosa es reverso moneda, característica muy escasa en estas acuñaciones y su peso es 5,7 gramos, lo que confirmaría la presunción de que es falsa de época dada su circulación.

Esto me lleva nuevamente a la citada obra de Janson, donde observando en detalle veo notables diferencias en varias piezas, que coinciden con anversos también dudosos.

Las variedades citadas son las siguientes: anversos 9-10-11-13-14-15-17-19-y esta inédita, en todas sus combinaciones.

En ellas, casualmente o no, están incluidas todas las reverso moneda, las soles sobre reales y las variedades de siete pares de laureles.

Después de estudiar muchas piezas de dos grandes colecciones4 la conclusión es que estas serían acuñaciones no oficiales que sin duda alguna circularon a la par de las otras, ocurriendo algo similar a las monedas federales tucumanas, acuñadas a comienzos de la misma década.

Cambiando opiniones con el estudioso y notable coleccionista Carlos Janson, concuerda en todo lo antedicho.

Acuñaciones clandestinas Riojanas en 1826

2 soles 1826 A1-R1 2


Nótese también que el 17 de agosto de 1832, el gobierno de Chile emite una ley creando resellos en las tesorerías de Santiago, Valparaíso, Chiloé, La Serena, Valdivia y Concepción para autorizar exclusivamente la circulación de las piezas argentinas de 1813 y 1815, solo para diferenciarlas de sus similares riojanas5.

Sabemos que Chile mandó hacer análisis de piezas riojanas de varios valores y fechas, siendo los resultados muy distintos entre sí, aunque sospecho que estas de 2 soles habrán tenido bastante relación con el hecho, ya que circulaban masivamente del otro lado de Los Andes y no se conocen falsas de época de las patrias emitidas en Potosí.

Cabe mencionar aquí también que en 1964 se publicó un documento del 24 de octubre de 1828 donde la Casa Hullet Hermanos y Cía. informaba al Ministro de Gobierno haber analizado en Londres varias piezas dando por resultado las de 1813 alrededor de 885 milésimas de fino, las de 1815, alrededor de 850 y las riojanas según el año iban variando entre 810 y 8706.

Continuando con los dos soles 1826, en las tipo P con ensayador ocurre lo mismo con las variedades anversos 1-3 y 13.

Acuñaciones clandestinas Riojanas en 1826

2 soles 1826 A13-R13 2
Acuñaciones clandestinas Riojanas en 1826

2 soles 1826 A2-R2 2


A priori, no vemos piezas similares o dudosas en dos soles 1824 y 1825 ni en ningún otro valor, cosa que nos lleva a suponer que se siguieron haciendo estas piezas clandestinas por un tiempo más allá de 1826.

Recordemos que era una época turbulenta, especialmente en La Rioja, ya que a partir del intento de nacionalización de su Casa de Moneda a principios de 1826 en el Congreso General Constituyente comienza a rebelarse llegando al punto de, el 18 de septiembre, no reconocer al presidente Rivadavia ni las leyes emanadas del Congreso Nacional hasta la sanción de una nueva Constitución7 principalmente por el intento de absorber su Casa de Moneda mediante la ley de creación del Banco Nacional donde le otorgaba a este facultades de acuñación exclusiva en todo el territorio.

En 1827, la Casa de Moneda de La Rioja solo emite piezas de 8 reales y, a partir de 1828, estas más 4 soles y 8 escudos (aunque es factible que siguieran haciéndose 2 soles con fecha 1826 en años posteriores) interrumpiendo toda acuñación en junio de 1829 por la derrota de Facundo Quiroga en La Tablada hasta septiembre de 1830. Esto explica la extrema rareza de los 8 escudos de 1829 (única pieza datada ese año de la cual se conocen pocos ejemplares), 8 escudos y 8 reales de 1830.

En 1831 se normalizan las acuñaciones de 8 escudos hasta 1835 y 8 reales hasta 1837, inclusive con la sola excepción de 4 soles en 1832, todas ellas con la sigla P de Manuel Piñeyro.

Hasta el día de hoy se desconocen los motivos por los cuales las piezas de valor 1 y 8 estaban denominadas en reales y las de 2 y 4 en soles; esperamos develar el misterio algún día.

Volviendo a los 2 soles, entiendo que esta característica no les quita interés ni valor a las piezas, ya que serían no oficiales pero hechas por particulares e introducidas en circulación, cosa que las hace igual o incluso más interesantes que las originales.

Es factible que sigan apareciendo nuevas variantes tanto oficiales como clandestinas, tal cual sucede de tanto en tanto.

Mariano Cohen

Publicado en El Reverso Nº 28, San Francisco, Junio de 2014, páginas 8 y 9.





1 ROSA, Alejandro: “Medallas y Monedas de la Republica Argentina”. Buenos Aires, 1898.

2 JANSON, Héctor Carlos: “La Moneda Circulante en el territorio Argentino 1574-2010”. Buenos Aires, 2011.

3 Monetario del autor.

4 Colecciones Emilio Paoletti y Carlos Janson.

5 DERMAN, Alberto J.: “Contramarcas Chilenas sobre Monedas Argentinas”. Cuadernos de Numismática y Ciencias Históricas Nº24, 1980.

6 CUNIETTI FERRANDO, Arnaldo J.: “La ley en las monedas argentinas 1813-1815”. Revista Numismática Argentina Nº 42, marzo 1964.

7 MITCHELL, Osvaldo: “Amonedación de la Provincia de La Rioja”. Buenos Aires, 1974.