Parque Rivadavia
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La Feria “del Ombú” cumple 70 años

Una luz que sigue iluminando colecciones y cultura

Parque Rivadavia

Esta feria, cuya historia se remonta a la década de los 40, sigue siendo la más antigua de la ciudad de Buenos Aires en este tipo de actividades y funciona dentro del Parque Rivadavia, a la sombra de un antiguo ombú anterior a los tiempos de la desaparecida Quinta de Lezica ya que fue mencionado alguna vez en relación a los tiempos de Urquiza. No de esos tiempos, sino de hace –nada más y nada menos- que de setenta años atrás, cuando se iniciaron las actividades domingueras que se relacionan con la venta y canje de estampillas, postales, monedas y billetes antiguos entre otros "tesoros" que con paciencia se pueden encontrar en el lugar.

Con respecto al origen de la Feria de Filatelia y Numismática se han tejido diversas y a veces fantásticas historias, convirtiendo sus comienzos en un enigma para muchos. La realidad es que, hacia el año 1943, la desaparecida revista Rojo y Negro, un semanario de actualidad profusamente ilustrado y con mucho material fotográfico, tenía en sus páginas finales una sección dedicada a los avisos para intercambio de sellos.
Lo que Rojo y Negro hacía, en definitiva, era dejar una especie de panel de noticias donde los coleccionistas podían publicar sus propuestas de canje. Es así que algún redactor de la revista tuvo la feliz ocurrencia de hacer una convocatoria y así reunir a los filatelistas en un lugar céntrico y accesible. Ya existían por ese entonces, en el actual barrio de Flores, algunas reuniones de este tipo y que se encontraban en diversas instituciones culturales o de fomento. Sin embargo, la propuesta del Parque Rivadavia parecía más novedosa.
Dicen también que la respuesta inicial a la propuesta de la revista no debió de ser muy importante, pero con el tiempo funcionó. Aparentemente -como cuentan algunos de los más antiguos, es decir los que llegaron desde más chicos-, no más de unos diez o doce coleccionistas debieron asistir aquel primer domingo, bajo el ombú del Parque Rivadavia, donde hoy funciona nuestra feria. Sin embargo, a pesar de lo escaso de la convocatoria, aquello que fue una reunión de pocas personas interesadas en cambiar sellos postales y que respondieron a la invitación de la revista Rojo y Negro, fue la génesis de lo que terminó siendo un movimiento cultural que no se detendría y no dejó de crecer hasta nuestros días.

En el bar “El coleccionista”, que también forma parte del rito dominguero, conversamos con Carlos Costa.
Actualmente este apasionado coleccionista es delegado de La Feria de Estampillas, Numismática y Postales del Parque Rivadavia. Siempre nos recuerda que es la más antigua del país y que siempre ha funcionado a la sombra de ese magnífico ombú que le ha dado el nombre común de “la feria de estampillas en el ombú”.
Nos dice que: “En mi caso el ejemplo es el mismo. Creo que tenía como seis año cuando comenzó mi relación con el lugar y con el coleccionismo. Uno conoce, porque empezó de muy chico, y como en otros casos termina aquí formando parte de la cosa".
"Nuestra feria - prosigue -, cuya historia se remonta a la década de los 40, lo que la hace la más antigua de la Ciudad de Buenos Aires, funciona desde siempre a la sombra de un antiguo ombú y creo que no debe ser vista como una feria cualquiera, por las autoridades y por el público ya que se trata de un lugar histórico generador de cultura y aprendizaje para las nuevas generaciones".
"Por aquí, - prosigue Carlos Costa, aparte de los habituales visitantes, pasaron gran cantidad de turistas interesados, así como algunas personalidades del quehacer cultural de la ciudad.
Coleccionistas como Antonio Carrizo, que buscaba viejas postales de su pueblo natal (Villegas), Adolfo Castello, Alejandro Dolina y no pocos embajadores extranjeros acreditados en nuestro país".

En un anciano suplemento del diario "La Prensa" de Agosto de 1959 (23-08-1959), se puede leer un recuadro que dice: "Bolsa de estampillas e historietas en el Parque Rivadavia". Y en el texto: "Niños filaatelistas y aficionados a coleccionar revistas de historietas se reúnen habitualmente los domingos desde las 9, en el Parque Rivadavia, situado en el barrio de Caballito, en esta caapital. Bajo un frondoso ombú que se halla frente a la calle Florencio Balcarce, sobre la avenida Rivadavia, funciona la "bolsa filatélica" en la que participan no sólo numerosos niños, sino también coleccionistas de todas edades para imponerse de las últimas emisiones, consultar catálogos correspondientes a los distintos países y efectuar transacciones en un ambiente cordial.
En la acera frente a la Plaza, sobre la avenida Rivadavia - casi esquina Campichuelo - se instalan taambién los domingos, puestos de canje y venta de números atrasados de revistas infantiles, atendidos por niños que asisten puntualmente a estas reuniones matinales".
Estos antecedentes reflejados por el periodismo de esos tiempos, nos van mostrando cómo, al encuentro de filatelistas, se fueron agregando otras manifestaciones del coleccionismo como el de las historietas, los libros y con el tiempo los discos y otras expresiones musicales más modernas.

Esta historia, especial y de gran importancia para los coleccionistas, ha sobrevivido a diversos avatares y sigue firme como un "rincón" alternativo para miles de personas que buscan alguna pieza de colección o algún "raro tesoro" imposibles de encontrar en otro lugar.
Caballito, por otra parte, cuenta con varias de estas ferias que desde épocas remotas se vienen organizando como pueden o con ayuda oficial para convertirse en lugares de referencia dentro del folclore urbano de la ciudad.


Parque Rivadavia

Nota publicada en AGORA 21 / CABALLITO en la edición: Año 2 - Nº18